Publicado en Hijas, Poesía, Un poco de Fe

Hogar Dulce Hogar

Lléname de tu calor que mi corazón está frío, gruesos muros de concreto resguardando de la intemperie a tu familia.

Llena mi vacío,
el espacio,
mis rincones…

 

Fluyen las sonrisas entre juegos y juguetes, en la magia de saltar sobre la cama.

Llena mis paredes,
mis ventanas,
de rayones,
de miradas,
manitas pintadas en el corazón.

 

Dulce descanso que tengo en tu compañía, cuando se encierran todos para jugar escondidas,
cuando se duerme los niños junto a la escalera,
cuando llueve sin tregua,
cuando pasas la noche en vela,
porque la esperas,
porque te esperan.

 

Hogar dulce hogar,
para descansar tus penas,
para compartir en familia,
para cambiar la cara que te pesa tras el día.

 

Hogar dulce hogar que lo creas mientras crías,
que te queda cuando todos se marchan para hacer sus vidas.

 

Lléname de tu calor que mi corazón está frío, llénate de mi calor cuando sientas frío.

 

Jag

Anuncios
Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Soneto a priori

 

Impropio es mi fallido intento

de combinar los versos en métrica

exacta a fe de mi pensamiento.

Con cada verso mi mente claudica.

 

Y no puede más mi mordaz tormento

que dejar volar la imaginación

demente, que fugaz por un momento

quita de mí inviolable comprensión.

 

Más que voz y sentimiento, el verso

es la medida escasa del alma

que no satisface su universo.

 

Sí con métrica pretendo definir

un sentimiento, causo la perfidia

de ver en estrofa el verso morir.

 

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía

Refugio

 

Como un virus que penetra por entre los laberintos de mi mente, anidándose en los baldíos donde no entra el sol. Expandiéndose por ínfimos lugares hasta llenarlo todo.

Como plaga devastando todo a su paso, que se alimenta de sí misma, de sus propios desechos. Que crece sin medida y se atiborra, inerme, putrefacta.

Lugares de sombras que alimentan mis bajas intensiones de engendrar maldad. Lugares inexplorados, de habitantes extraños. Seres ilusorios de quienes no esperas nada bueno.

Éste es el último refugio que me esconde de mí mismo, que me asfixia y me consume lo suficiente para mantenerme en este estado vegetativo.

 

Olvida mi nombre y mis palabras,

me quedo con mi taza de café esperando que escampe.

Olvida los sueños y las promesas,

no puedo detener tu borrasca.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Juicio de Osiris

Oscila el hombre entre el vicio y la moral y su corazón entre la maldad y la bondad.

Dualidad creíble del que era barro y se cruzó con el aliento de vida, de aquel que pagó con desplantes los dones recibidos.

No pudo más que seguir la senda, que con sus pasos marcaba, y entregarse al mundo; como ínfima materia para ser contrapuesto ante la pluma de Maat y aspirar que su carga no le superara. 



¡Balanza de ojos vendados, que serpentea en el umbral de la justicia!

¡Que adjudica sus leyes a diestra y siniestra en un infinito ondular que inquieta nuestra mente!

¡Pináculo insoslayable que cierne al mundo de sus dones y pecados!

 …Hasta encontrar un fugaz punto de equilibrio, dividiendo al mundo entre cielo e infierno, entre pasado y futuro.


¡Balanza tasando al ras de los corazones y de los hombres!


¡Justa!

¡En virtud perfecta!

¡Juzgando por defecto o por exceso!

 …

¡Equidad incomprendida entre bien o mal!


Luz y sombra.

Jag

 

Publicado en Hijas, Poesía, Un poco de Fe

Hogar

Las risas y el llanto conquistaron cada espacio como un extenso prado que se funde en los cimientos dando vida al frio concreto. Las huellas crecieron desde sus torpes pasos hasta hacer camino en su propio sendero.

Cada espacio tiene un nombre.
Cada espacio cuenta una historia.
Cada espacio es un aliento para comenzar de nuevo.

Un hogar lo tiene todo, la felicidad por estar juntos, las manos que brindan apoyo, los hombros que consuelan, el tinto que disuade al cansancio y prolonga la compañía. Nada se parece a estar en casa.

Cada espacio tiene sueños.
Cada espacio cumple metas.

Cada espacio una semilla: Dos mujeres con talante que no han dejado de ser niñas. Un silencio que espera en el tiempo.  Una ausencia teñida en las paredes.

Jag