Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Enamórate

Enamórate de una mujer que sea independiente, autónoma, aguerrida. Que sea franca y directa.

Una mujer que sabe lo que quiere y exige lo que se merece.

Enamórate de una mujer que tenga sus propios sueños y siempre está rebasando los límites.

Enamórate de una mujer que no necesita un hombre a su lado, porque el pasado le enseñó a no conformarse y a blindar el corazón para hacerse cada día más fuerte.

Enamórate de una mujer que no se parezca a nadie, porque ella misma labró su camino y se tendió la mano cuando cayó de rodillas. Una mujer que mira altiva, que hace frente a las tormentas y no se deja amilanar por las adversidades.

Enamórate de una mujer que ama con cautela, pero intensamente…

 

Enamórate de ella…

Que sí tienes suerte, y ella se fija en ti, sabrás lo que es el verdadero amor.

 

Enamórate de ella…

Y no te permitas perderla.


Jag

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Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Eterno.


Lento transcurre mi tiempo entre cada latido de mi corazón. Horas como centurias buscan que mi mente divague entre la locura y la razón.

Todo en mí tiene respuesta, nada es casualidad.

 

Mundo en cámara lenta, instantáneas perennes que evalúo en detalles, nimiedad extrema, recuadros exactos revelando a mis ojos el mínimo error.

Nada en mí tiene falla, todo en mí esquiva el error.

 

Un ser aletargado entre sus propios prejuicios. Palabras exactas, respuestas concretas, verdades como puñales que hieren simultáneamente ambos interlocutores.

Todo en mí tiene una razón, todo sigue un precepto.

 

 

Inmutable, estático, eterno…

¿Cuánto ciega la vanagloria, sí eres tú mismo juez, defensor y condenado?


Jag

 

Publicado en Letras muertas, Un poco de Fe

Compromiso

Te amo tanto que no soporto tu distancia. Verte partir cada día es morir hasta tu regreso…

Te quiero mi esposa para tenerte en mi pecho y descansar la jornada acariciando tu pelo. Para conciliar tu sueño cuando descansas el alma por sentirte en casa.

Te quiero mi esposa, para apaciguar de tus ojos el tremor de ver llegar el alba y sentir que, fugaz la noche, no dejó que tú cuerpo amara.

Te quiero mi esposa, por el vientre donde crece el amor de mejillas rosadas que una noche, no muy lejos, inundará nuestra casa de risas y juegos.

Porque mis manos están vacías y mi alma incompleta. Porque mis sueños son vanos si no tienen los tuyos.
Te quiero mi esposa porque tú alma y la mía entretejen un destino más allá de este mundo…

Te quiero a mi lado por siempre, tan sólo por ver tu rostro enamorado cada mañana y escuchar de tus labios “buenos días amor”.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Mi razón preferida

Creí que eras la promesa que Dios guardó para mí, mi bien prometido, el final del camino, el comienzo de la dicha, mi razón preferida, el fruto de mi siembra, la compensación de mis aciertos.

 

Creí que eras camino,

esperanza,

guía,

motivo…

¡creí que eras vida!

 

Dude que fueras un anhelo inalcanzable, un sueño inconcluso, un desvarío mental… mi quimera.

Dude que fueras cierta… ¡que existieras!

 

Creí por la magnificencia de tu ser y dudé por mi poca fe.

 

… Y fue el caso, contrario a mi expectativa, que estás aquí y ahora, haciéndome creer y enseñándome a confiar.

… Enseñándome a vivir el presente y olvidar el pasado.

Jag

Publicado en Letras muertas, Un poco de Fe

Tristeza

No temas a la muerte que a todos acecha, no permitas que tu camino entristezca. No dejes que la nostalgia se anide en el alma porque se hace fuerte y no puedes desterrarla.

No permitas que te venza el peso de los años, demuéstrale la fuerza que te tiene viva.

¡Que la cercanía de la última hora no sea motivo para darse por vencida!

Puede el mundo no entenderlo y al cabo que no importa, son mis penas la carga que arrumbé con los años y mis alegrías los mejores recuerdos.

¡Faltaba más darme por perdido al final del camino, sin siquiera saber cuándo será el fatal encuentro!

No me puede la nostalgia ni la melancolía, aunque tenga mañanas de derrota; no me pudo el mundo con sus adversidades, menos ahora mi mente agobiada.

Jag