Publicado en Letras muertas, Un poco de Fe

Tristeza

No temas a la muerte que a todos acecha, no permitas que tu camino entristezca. No dejes que la nostalgia se anide en el alma porque se hace fuerte y no puedes desterrarla.

No permitas que te venza el peso de los años, demuéstrale la fuerza que te tiene viva.

¡Que la cercanía de la última hora no sea motivo para darse por vencida!

Puede el mundo no entenderlo y al cabo que no importa, son mis penas la carga que arrumbé con los años y mis alegrías los mejores recuerdos.

¡Faltaba más darme por perdido al final del camino, sin siquiera saber cuándo será el fatal encuentro!

No me puede la nostalgia ni la melancolía, aunque tenga mañanas de derrota; no me pudo el mundo con sus adversidades, menos ahora mi mente agobiada.

Jag

Anuncios
Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Amiga esposa

Mi mundo cambió cuando llegaste a mi vida. Venías cargada de sueños y aventuras,  tu alma llena de amor y deseos de cambiar el mundo.

Yo estaba en el momento justo para recibir lo mejor de ti.

Me quedé en tu mirada extasiado de tus maravillas, me perdí en tus besos que me transportan a un mundo nuevo, me abrigué en tus manos, me anidé en tu pecho.

Me enamoré de ti y tu ternura, de la forma única que tienes de mirar. Conociste mis sueños y creaste muchos más.

Me amabas tanto aquel día, me amas tanto hoy.

Y es que tu amor no ha cambiado sino para mejorar, con tus ojos abiertos exhibiendo el alma, tu boca exaltando al amor, tu mano en mi mano para saltar juntos al universo que somos tu y yo.

Desde aquel día un fragmento de tu alma quedó clavado en la mía. Un poco de ti que llevo por dentro. Un aroma, un aliento, semilla que crece en buen terreno.

Te amé tanto aquel día, te amo tanto hoy.

Jag

Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Dios que sana

Impones tu mano sobre mis males librando mi cuerpo de todo pecado. Dios que sana mis heridas. Dios que perdona.

Me das la noche para regocijarme en ti, para hablar conmigo y recargar mis fuerzas. Me das el día para gozar del mundo, para disfrutar en pleno tus dones.

Siento en el mundo el poder de tu voz y veo cómo el mundo se aparta de tu lado. Permite Señor que no sea mi caso y que otros encuentren de nuevo tu rastro.

Anida en mi alma la paz de tu encuentro y que mis actos sean tu vivo ejemplo.

Sana mi alma que se agota en el día y deja mi vida a tu designio.

Dios que sana y perdona, enseña mi alma a confiar en ti.

Jag

Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Incertidumbre

 

¿Dónde está mi fe?

¿Dónde dejé el alma esa mañana que salí corriendo de mis culpas y me entregué al azar del camino?

¿Dónde está mi fe?

¿Por qué mi alma hoy se ha vuelto dura y siento ausencia de corazón?…

¿Por qué hoy ya no quedan vestigios de fe en lo recóndito de mí?…

 

Jag

Publicado en Un poco de Fe

El hombre del espejo

 

No se puede pretender cambiar a alguien, ni que lo cambien a uno, pero si dejamos el orgullo podemos empezar por cambiar nosotros mismos.

Sin presiones, adaptándonos, confiados en un mejor mañana. Conscientes de la importancia de estar juntos. Dejando a un lado el egoísmo y la competencia, construyendo un camino donde puedan pasar otros, al lado, en equidad.

Puede que no veamos el cambio, son las diferencias sutiles las que abren espacios y los detalles pequeños pesan más que elaboradas actitudes.

En un principio notaremos que el sacrificio parece en vano y desfallecer es el mejor atajo; cada día de buenos propósitos parece un lastre personal que nos arrastra, y a los nuestros, pero al final del día sentiremos como ese atrevimiento ha fortalecido nuestra alma.

Cada nuevo día será más llevadero porque sin darnos cuenta seremos muchos construyendo el mismo camino y el esfuerzo mancomunado hacía los mismos objetivos es una fuerza irrefrenable.

Cada día que mejoramos, así sea un poco, cambiamos nuestro mundo; pero mejor que eso, nuestro entorno, nuestras relaciones próximas. Cada día de esfuerzo nos hace mejores a los ojos de Dios.

Yo por mi parte pretendo cambiar poco a poco y cada día. No tengo afán en cambiar el mundo.

Jag