Publicado en Letras muertas, Poesía

Despedida

Nada subsiste al último beso tras el cristal, a llorar desconsolado y caer de rodillas. La soledad sabe erguirse victoriosa.

Y es que todas las cosas hablan de ella, de sus risas y sus penas. De la ausencia que queda en ambas caras de la lápida, la negro eterno que consume y la marfil que marchita flores.

Hablamos más ahora. Aunque ella, como siempre, no contesta… Yo como siempre no la escucho. Nos quedamos juntos viendo pasar el tiempo.

Nada que no alivie una botella de alcohol, el silencio de un amigo y esa maldita canción. La soledad sabe hibernar, despierta hambrienta a engullir recuerdos y reclamar lo suyo.

 

Jag

 

Publicado en Letras muertas, Poesía

Enamórame.

Tomando tu cintura para delimitar tu espacio, no te queda más salida que perderte en mi mirada. Sin romper el silencio te dejas guiar. Siempre son tímidos tus primeros pasos, pero siempre te echas a andar.

Un suspiro profundo te alienta a la vez que bajas la mirada. ¡Que nos lleva más el deseo que la cordura! Mientras te abrazo con sutil firmeza, fijas tus ojos en mi retina y me retas a besar primero.

Enamórame…

Tienen tus labios su propia melodía y llega a mí cual suave murmullo; envuelto en tu tonada no queda más que seguirte hasta igualar el compás. Y detienes tu ritmo para suspirar, mientras mojo mis labios para poderte amar. Expones tu cuello a la vez que cierras mis ojos con tus dedos y me guío por tu aroma y por tu latir.

Enamórate…

Acorta la distancia que separa tu alma de la mía. Has de tus deseos mis compromisos que a ti te amo por devoción. El amor es todo cuando estamos los dos. Deja que la magia de nuestro mundo ilumine este amor, toma mi mano y emprendamos camino. Quiero seguirlo hasta la eternidad.

Enamórate…

Enamórame…

No hay más vida que la que juntos tenemos a nuestro lado.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Aprender… Amar…

¡Detente!, toma un respiro; está carrera infructuosa que pretendes continuar con tal de huirle al amor, no tiene sentido.

¡Detente!, toma un respiro; nada obtienes con blindar tu corazón a los sentimientos, terminarán haciendo daño.

Este juego arreglado para tu beneficio igual desgasta y no hay mérito en proteger a otros de tus pasiones; terminar cansado y solo. Al final has perdido.

La vida es la suma de todas tus batallas.

¿Para qué un corazón tan duro donde no nacen sentimientos?

 

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía

Amanecer junto a ti

 

Una taza de café caliente, mañana fría.
Mi mano reposando sobre tu vientre, tibio.
Tu sonrisa serena, sueño de ángeles.
Al abrigo de un nuevo día, juntos.

 

Atrás queda el cansancio del día, el correr de la gente que me aleja de ti. Las mil labores que entretienen mi mente y hacen de tu recuerdo la esperanza por verte pronto. Atrás queda el desaliento, queda el mundo.

 

Un beso desde al alma, sin palabras.
Un abrazo protector que reconforta.
Tu sonrisa que me guía a la calma.
Siempre juntos cuando llega la noche.

 

Nace la paz de nuestros mejores deseos, alimento del alma y cuerpo, nacen de ti y de mí los mejores momentos. Nos aislamos del mundo para vivir el nuestro, paraíso eterno donde vivimos plenos.

… Y cuando callas tú alma para retomar tus sueños, reposo mi ceño sobre tu pecho… Y entre el silencio… Despierto en tu lecho, siempre de madrugada.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía

Hermética

 

Refundes la mirada en tu mundo incomprensible, buscando respuesta al agobio de tu alma. Incógnitas que se extienden desde tu corazón atribulado hasta más allá de la niebla que ciega tus ojos.

Yo no puedo más que secar las dudas que se represan en tus párpados…

y aun así, fluye tu lamento.

Sellas tus labios tratando de callar el dolor que nace en tu alma. Un intento infructuoso que se escapa con cada sollozo, con cada suspiro que se desprende desde el fondo de tu pecho.

Yo no sé más que repetir frases de consuelo…

y no alivio tu tormento.

Llevas el mundo a cuestas, arrastrando más carga de la que soporta tu cuerpo. Huesos quebrantados de tanto hacer frente a los golpes de la vida. Llagas abiertas sin tiempo para sanar.

Yo no puedo más que vendar tus heridas…

y no soy más que un simple paliativo.

…Te aferras a mí para encontrar en mi pecho donde posar tu mejilla y detener el cauce de tus lágrimas. Buscas en mis brazos el sostén de tu cuerpo agotado y en mis palabras el silencio que enmudece tus labios.

…Yo no puedo hacer más que extender mis manos abiertas para sostener tu corazón…

y no es suficiente.

…Vienes a mí en busca de refugio, hasta secar tus lágrimas, hasta sanar tus heridas, hasta fortalecer tus alas, hasta saciar tu sed, hasta gritar tu alma, hasta reencontrar tu camino…

…Yo no puedo más que esperarte siempre…
…Yo no puedo más que aguardar paciente…

…Nunca has dejado que cuide de ti…

Jag