Publicado en Letras muertas, Poesía

Hicimos el Amor

Hicimos el amor a plenitud de los sentidos, diciendo las frases que dicta el corazón, oyendo sólo lo que quiere escuchar el alma.

Hicimos el amor entrelazando nuestras manos, sin rozar siquiera nuestros labios. Contemplándonos ojos adentro, espejos del alma desnuda que habla su propio idioma.

Fundimos nuestra pasión como notas creando melodía. Palabras de amor que lo dicen todo y nos encienden, avivando el alma.

Me excitas.

Me amas.

Seduces mi piel con tus palabras.

Hicimos el amor. Vibró tu vientre y transpiró tu pecho.

Caíste en el edén de tus placeres hasta romper el contacto cerrando los ojos, disfrutando tu orgasmo.

Hicimos el amor hasta quedar en silencio, sin desnudar nuestros cuerpos… porque así es el amor cuando se ama desde el alma.

Jag

Anuncios
Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Perenne

Me quedé plantado, mis pies echaron raíces. Largas y gruesas raíces cocidas al suelo; profundas, buscando vida millas abajo.

Me quedé plantado. Burda corteza, mancillada por los años. Iniciales borrosas de antiguos amores grabados a puñal hasta fluir la sabia, lágrimas de alma para promesas rotas.

Me quedé plantado, sobraron brazos para hacerse ramas. Ramas enarboladas, unas implorando al cielo, otras guardando abrazos, otras tantas diciendo adiós. Todas vestidas de otoño y con la forma del viento.

Me quedé plantado, árbol de siempre. Antes de tu tiempo, posterior a tu olvido. Dando fruto después de la sequía, albergando vida en épocas difíciles, de cara al viento para proteger la mansa paloma que busca nido o la cruel rapiña que clava sus garras para lanzarse al viento.

Me quedé plantado…

Jag.

Publicado en Letras muertas, Poesía

Refugio

 

Como un virus que penetra por entre los laberintos de mi mente, anidándose en los baldíos donde no entra el sol. Expandiéndose por ínfimos lugares hasta llenarlo todo.

Como plaga devastando todo a su paso, que se alimenta de sí misma, de sus propios desechos. Que crece sin medida y se atiborra, inerme, putrefacta.

Lugares de sombras que alimentan mis bajas intensiones de engendrar maldad. Lugares inexplorados, de habitantes extraños. Seres ilusorios de quienes no esperas nada bueno.

Éste es el último refugio que me esconde de mí mismo, que me asfixia y me consume lo suficiente para mantenerme en este estado vegetativo.

 

Olvida mi nombre y mis palabras,

me quedo con mi taza de café esperando que escampe.

Olvida los sueños y las promesas,

no puedo detener tu borrasca.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Juicio de Osiris

Oscila el hombre entre el vicio y la moral y su corazón entre la maldad y la bondad.

Dualidad creíble del que era barro y se cruzó con el aliento de vida, de aquel que pagó con desplantes los dones recibidos.

No pudo más que seguir la senda, que con sus pasos marcaba, y entregarse al mundo; como ínfima materia para ser contrapuesto ante la pluma de Maat y aspirar que su carga no le superara. 



¡Balanza de ojos vendados, que serpentea en el umbral de la justicia!

¡Que adjudica sus leyes a diestra y siniestra en un infinito ondular que inquieta nuestra mente!

¡Pináculo insoslayable que cierne al mundo de sus dones y pecados!

 …Hasta encontrar un fugaz punto de equilibrio, dividiendo al mundo entre cielo e infierno, entre pasado y futuro.


¡Balanza tasando al ras de los corazones y de los hombres!


¡Justa!

¡En virtud perfecta!

¡Juzgando por defecto o por exceso!

 …

¡Equidad incomprendida entre bien o mal!


Luz y sombra.

Jag

 

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Ceremonias

Adquieren sentido un apretón de manos, el abrazo silencioso cuando no hay nada por decir y ese nudo en la garganta de frases sin sentido que prefiero callar.

Es de noche. Parece que siempre será así.

Una novena para recordarte en casa, una misa al mes para recordar tu partida, una misa cada año; como no lo fue en tus cumpleaños… Te veo más ahora que cuando, en vida, pospuse citas.

Y miro al cielo buscando tu brillo, una estrella que solté de mi mano. Y miro en mi vacío, el mismo dolor pero con más ausencia.

Hoy si tengo palabras arrumadas tras la puerta, junto a las maletas que son tu recuerdo. Nadie entiende mi pena, nunca entendí la ajena. Que dolor tan grande me dejó tu ausencia.

Mi vida ha cambiado como no lo creía, tal vez porque te llevaste los mejores momentos o porque me atormentan los que no vivimos.

Siempre quedan palabras sin nacer, visitas sin calendario, abrazos al vacío, teléfonos sonando sin quién responder.

Adquiere sentido el sabor amargo, el silencio de la casa, tu taza de café por servir, tu espacio en la mesa, la mirada fija en el vacío; esperando ver la estrella que se me escapó de las manos.

Jag