Publicado en Letras muertas, Poesía

El escape perfecto

… In memóriam

Moriré mortal,
es decir habiendo pasado
por este mundo
sin romperlo ni mancharlo.

María Mercedes Carranza
Bogotá, mayo 24 de 1945 – julio 11 de 2003


Quien fuera un alma desnuda, huyendo de sí misma, halló en el sueño autoinfligido su propio camino, para deshacerse de la mano que ordenaba en fila las esquivas palabras que rondaban su mente.

Su eterno compañero no pudo recordarle, en la mañana, la soledad de su alma ni las arrugas del rostro que ocultaban la lozanía de su briosa alma.

Huyó en la noche sin sus mejores prendas.

Por fin desligó las virtudes que llevaba a cuestas y las risas fingidas y los buenos modales.

Ya había previsto todo: las últimas líneas por leer, las últimas por escribir, la calle de escape con bruma perfecta, el vaso con suficiente whisky para encauzar las píldoras y el silencio a la palabra “Yo“.

Jag

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Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Enamórate

Enamórate de una mujer que sea independiente, autónoma, aguerrida. Que sea franca y directa.

Una mujer que sabe lo que quiere y exige lo que se merece.

Enamórate de una mujer que tenga sus propios sueños y siempre está rebasando los límites.

Enamórate de una mujer que no necesita un hombre a su lado, porque el pasado le enseñó a no conformarse y a blindar el corazón para hacerse cada día más fuerte.

Enamórate de una mujer que no se parezca a nadie, porque ella misma labró su camino y se tendió la mano cuando cayó de rodillas. Una mujer que mira altiva, que hace frente a las tormentas y no se deja amilanar por las adversidades.

Enamórate de una mujer que ama con cautela, pero intensamente…

 

Enamórate de ella…

Que sí tienes suerte, y ella se fija en ti, sabrás lo que es el verdadero amor.

 

Enamórate de ella…

Y no te permitas perderla.


Jag

Publicado en Letras muertas, Un poco de Fe

Compromiso

Te amo tanto que no soporto tu distancia. Verte partir cada día es morir hasta tu regreso…

Te quiero mi esposa para tenerte en mi pecho y descansar la jornada acariciando tu pelo. Para conciliar tu sueño cuando descansas el alma por sentirte en casa.

Te quiero mi esposa, para apaciguar de tus ojos el tremor de ver llegar el alba y sentir que, fugaz la noche, no dejó que tú cuerpo amara.

Te quiero mi esposa, por el vientre donde crece el amor de mejillas rosadas que una noche, no muy lejos, inundará nuestra casa de risas y juegos.

Porque mis manos están vacías y mi alma incompleta. Porque mis sueños son vanos si no tienen los tuyos.
Te quiero mi esposa porque tú alma y la mía entretejen un destino más allá de este mundo…

Te quiero a mi lado por siempre, tan sólo por ver tu rostro enamorado cada mañana y escuchar de tus labios “buenos días amor”.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía

Latente

Su recuerdo se desvanece en mi silencio. En los rincones polvorientos donde escondía mis lágrimas. En los trozos de papel que terminé añadiendo después que la locura me hiciera presa y, que en mi afán por deshacerme de ellos, los volví mil pedazos…

…como estaba mi alma.

Su recuerdo es lejano, borroso, intrincado entre los abismos que socavé en mi mente enterrando penas, creando fronteras. Es la sombra que lo cubre todo y te aletarga en el tiempo…

…en el vacío, hasta que te olvida…

…como yo me olvido.

 

…Después de su adiós se fueron las palabras, los sonidos, la alegría…

 

Jag

 

Publicado en Letras muertas, Poesía, Un poco de Fe

Mi razón preferida

Creí que eras la promesa que Dios guardó para mí, mi bien prometido, el final del camino, el comienzo de la dicha, mi razón preferida, el fruto de mi siembra, la compensación de mis aciertos.

 

Creí que eras camino,

esperanza,

guía,

motivo…

¡creí que eras vida!

 

Dude que fueras un anhelo inalcanzable, un sueño inconcluso, un desvarío mental… mi quimera.

Dude que fueras cierta… ¡que existieras!

 

Creí por la magnificencia de tu ser y dudé por mi poca fe.

 

… Y fue el caso, contrario a mi expectativa, que estás aquí y ahora, haciéndome creer y enseñándome a confiar.

… Enseñándome a vivir el presente y olvidar el pasado.

Jag