Publicado en Hijas, Letras muertas, Poesía

Águilas.

Entiendo tu alma libre que atraviesa el cielo cual saeta, con la fuerza de tus alas desplazando el aire con violencia para tenerte lejos, más arriba de los sueños, de la vida terrena.

Tu rostro firme de cara al viento, tu pecho que inhala oxígeno para alimentar tu fuerza y exhala ímpetu con cada aleteo. Y es el cielo tu lienzo donde trazas tu destino, sin temor a las tormentas, sin evitar los huracanes. Desgarrando las nubes negras a tu paso. En busca del sol.

Abandonas el brazo donde te aferrabas cuando carecían de brío tus alas, donde volvías cuando la jornada te extenuaba, el brazo donde enterraste tus garras para asirte con firmeza y volar más alto.

No pude más que enseñarte del mundo porque mis pies sólo saben de tierra, no pude más que señalarte el cielo porque también era mi anhelo. No pude seguir tu ruta porque vuelas hacia el sol y quemé mis ojos.

Escucho el viento bajo tus alas y siento el aire despedido hacia mi. Con mi alma herida imagino seguir tu vuelo, ver el mundo a través de ti, creyendo haberte enseñado todo lo necesario. Creído de enseñarte lo correcto.

Jag.

Jag.

Anuncios

Autor:

Soy un pasajero más de este mundo de información, adicto a las palabras y a la búsqueda incesante de información. Un hobby que me convierte poco a poco en un bit más...

2 comentarios sobre “Águilas.

Tus aportes enriquecen este sitio.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s