Publicado en Poesía

Traición

Nos cansamos de mentir, de fingir buenas épocas y llenar con silencio el hastío de nuestra relación. Me canse de tus reclamos así como te cansaste de mis ausencias y ahora no importa si existió razón.

Me canse de darlo todo y saber que no fue suficiente, de dar espacio y aguardar con fe. Abrigando la esperanza me dejé sorprender por ti.

Destruyes mi alma como destruimos lo nuestro. Excusándonos en todo, aferrados a nada. Mi intento por dejar sanar la herida se ha vuelto contra mí.

Te cansaste de hacer castillos en la arena y ahora arremetes con la furia de los mares, echando a tierra todo, sin dejar rastro, sin contemplación.

Y no tienes compasión de mí, aceptas sin vergüenza que soportaste con paciencia, que no querías lastimarme, que no era tu intención. Que tus ganas las calmas con alguien más; justificando tu agravio en mí.

¿Cuánto tiempo fue necesario para que te llenaras de valor? No existió lo nuestro cuando el mundo te tentó, ahora que te cansaste de tus mentiras y te sientes segura, no quieres más saber de mí. Y me dejas desecho, tratando de digerir tu actos y palabras, incrédulo.

Es tanto el dolor de mi alma que te puedes marchar sin mirar atrás, que desde aquí y hasta que te cobre el mundo esta ofrenta … creo yo …recobraré la razón.

Jag

Anuncios
Publicado en Poesía

Vida en silencio.

Todo allí era perfecto, cada cosa en su lugar, intacto y eterno como los recuerdos que se alojaban en su mente. Todo con la ansiedad que prosigue a la espera, con las palabras a flor de piel, con la mirada fija en el pórtico de entrada.

Frente a la ventana pasaron el sol, la luna, la lluvia y las estrellas. Ahora, cómplices por tan larga espera, pasan discretas por entre la niebla que deja entrever sus siluetas y así hacen que el tiempo no transcurra a los ojos fijos de aquella que guarda su aliento postrimer a su llegada.

La brasa de aquel amor da vida al entorno; mientras titila en los rincones, se esfuerza por no consumirse, susurrando palabras, flotando recuerdos, fragmentos de vida suspendidos en el tiempo.

Empuñando en sus manos la última caricia, sosteniendo en sus labios el último beso. Cobijada por el abrazo que dejó tras su partida, se olvidó de ella y de su vida. Vivió en la esperanza que da el mañana.

Reservando el último latido en espera de su amado, consumió su tiempo tras la ventana.

En silencio.
Con esperanza.

Esperó tanto por su amado que la muerte pasó sin darse cuenta.

Sin perder de vista la entrada.
Sin soltar de su alma a su amado.

Jag

Publicado en Letras muertas, Poesía

Poesía

Ya quisiera yo, escribir los versos, que contuvieran las pasiones, que habitan en todos los corazones… ya que mi esfero plasmara líneas de alegría o sufrimiento… o mis palabras llevaran la magia que acompañaba a las de vieja usanza.

Pero, ¡NO! ¡Nací condenado!
Pero, ¡NO! Nací juzgado y cumplo mi sentencia…

Y es apenas lógico, que sacrilegio mayor es cambiar el negro de humo o la sangre de múrice por esta tinta desabrida que raya insignificante este trozo de papel.

Y este papel: que desdice del cuidado de antaño para curar cada pergamino y preservar las notas del alma; y al final, con la misma garrafal diferencia, el trozo inerte de plástico que pretende fluir pasmadamente, vil remedo de la pluma elegante que grababa sutilmente las ondas del viento y convertía en armonía los ecos del corazón y el alma.

Y, ¡SI! Estoy condenado…

Condenado a un mundo de apuros, donde la doctrina de preciso y docto fustigan el placentero crear de armonía y ritmo que encierran las palabras que son dichas desde el alma; esas que nacen en las fibras intrincadas del corazón, esas que este afán de vivir sosiegan y apresan.

…Ya quisiera haber vivido en épocas febriles y tener en mi mano el don de hablar por los corazones.

Jag