Publicado en Poesía, Un poco de Fe

Mi Primer Amor

Eres mi primer amor, donde afiancé mis torpes pasos, estrené mi corazón y mi voz. Eres el primer amor que abandoné cuando creí tener fuerza en la alas, echando a la borda años de compromiso.

Y desde entonces he pasado por tu alma tantas veces que –No recuerdo — inseguro de mi mismo, consciente de mis actos y siempre me has brindado todo, sin el mínimo reproche, dando tanto amor como no lo conozco, sin referente con quien compararlo.

Todo de mi vida y de los míos tiene tu presencia, legado de sabiduría y paciencia que me enseña a dar más de lo que recibo; todo de mi vida está impregnado de esa magia inconcebible que recrea tu amor, de lecciones discretas, de instantáneas perennes que se tallan en la memoria; detalles magníficos que empequeñecen mis quebrantos.

Eres mano protectora que reprende cuando debe, corazón incondicional que nunca se ensombrece; de mil amores el único que espera, sin reproches, seguro que siempre volveré a tu lado, que siempre estás ahí presto para dar consuelo.

Eres el ejemplo más puro y táctil que tengo de amor, donde nacen mis mejores lecciones, eres mi primer amor que atesoré sin darme cuenta;  recordar tu cariño y enseñanzas reconforta mi alma.

Jag

Publicado en Poesía

Abuela

Ella tiene sus cabellos blancos, la sonrisa quebrada por los años, la ternura a flor de piel y en sus manos: las heridas que el tiempo ha dejado.

Sus ojos de cristal que han sufrido las penas que el tiempo no ha borrado y sueña con amarguras y pesares. Ríe como ríe un niño en el parque.

 ¿Quién es aquél que la conquistó?

¿Quién con palabras dulces y un ramo de amor?

¿Quién te abandonó una tarde en que tu piel no era rozagante?

La recuerdo hoy como si fuese ayer, se levantó y se miró en el espejo, sonrió, tal vez descubrió otra pena, quizás una nueva decepción y como siempre calló.

Se recostó en su lecho con su nueva sonrisa que nunca borró, en la tarde no sintió frío, en la tarde no lloró, ya nunca recordará sus penas y nunca más sentirá dolor.

Jag