Publicado en Hijas, Poesía

Cosmos

Y era el cielo obscuro y eterno
y era frio; no sabía ya del sol.
Dos luceros en su techo inmenso
titilan en silencio, como sin razón.
 
Son los astros ajenos y distantes
de vez en vez osados…dan calor;
en su tierra no fluye como antes
alegría, esperanza, paz o amor.
 
Quien creyera que desahuciado,
necio pretende girar otra noche,
las dos estrellas se han quedado
iluminándole su horizonte.
 
…Y es el universo sempiterno
proveedor de penas y alegrías;
…y en su llanto grande infierno
se cobijan sus melancolías.
 
Jag
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Autor:

Soy un pasajero más de este mundo de información, adicto a las palabras y a la búsqueda incesante de información. Un hobby que me convierte poco a poco en un bit más...

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